¿Realmente el “Blanco” es un color?

EL color blanco en la historia de la pintura.

Por John Hulsey.

Una de las mayores confrontaciones que han tenido el arte y la ciencia a lo largo de los últimos siglos es la naturaleza del blanco. Si bien, los físicos tienen una respuesta clara a esta cuestión (consideran al blanco como un ente acromático), entre los puristas de la teoría del color y muchos artistas sigue generando disputas.

Algunos aseguran que al blanco no se le debe considerar como un color ya que no tiene matiz y croma, y por lo tanto no aparece en el círculo cromático. Sin embargo, otros lo defienden asegurando que sin el blanco no existirían los otros colores.

Dejando de lado cualquiera de las posturas, no cabe duda de que el blanco es un ingrediente clave para la pintura.

‘Reposo’. John White Alexander

En toda la historia del desarrollo de los pigmentos, el blanco siempre ha sido uno de los más difícil de conseguir. Inclusive hasta el siglo XIX solo se podía sacar con unos cuantos minerales.

Irónicamente el primer intento de pigmento exitoso de blanco se logró con el clásico ‘blanco de plomo’ o ‘albayalde’ que en su forma más pura es color gris oscuro.

Usado desde el siglo III antes de Cristo, este tipo de ‘blanco’ fue utilizado a lo largo de los años para pintar casas, crear obras de arte e inclusive hasta en la fabricación del maquillaje. Sin embargo, este compuesto es muy tóxico y en exposiciones altas puede causar la muerte.

‘La penitencia.’ Edwin Austin Abbey

Pese a que se sabía que el albayalde era perjudicial para la salud, se siguió utilizando porque no existía un sustito que fuera práctico y efectivo. No fue hasta mediado del siglo XVIII cuando se creó la fórmula denominada “blanco zinc”, que por fin había otra opción pigmento blanco en el mercado.

Si bien, el blanco zinc no era tan tóxico como el blanco plomo, muchos artistas evitaban utilizarlo porque decían que ‘se cuarteaba fácilmente’.

A partir de 1925 se crea el ‘blanco titanio’. Este pigmento tiene la característica de ser transparente y brilloso, por lo que se ha convertido con los años en uno de los pigmentos más vendidos para el uso artístico (cerca del 50% de las ventas globales)

Como dato curioso, el dióxido de titanio se ha utilizado desde colorante para alimentos hasta en la pintura del Apolo 11.

Regresando a la pregunta del artículo “¿El blanco es realmente un color?”, mi amigo Steven R. Martin tiene una respuesta contundente.

“El blanco no es un color, el blanco es el COLOR”

El buen Isaac Newton ya lo decía: “el blanco son todos los colores”. Y en el arte esta aseveración es todavía más clara.

Es difícil imaginar a La Gioconda o a La joven de la perla sin este pigmento. La vida, el brillo e incluso el sentido artístico de la obra necesita del blanco para existir.

¿Tú qué opinas? ¿El blanco es un color?

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